ESTUDIO DE CASOS EN RELACIÓN A LA SALUD Y LA ALIMENTACIÓN EN AMBIENTES RURALES Y URBANOS ETNOFICOLOGÍA APLICADAETNOFICOLOGÍA APLICADA Patricia M. Arenas (ed.) ETNOFICOLOGÍA APLICADA: ESTUDIO DE C ASOS EN REL ACIÓN A L A SALUD Y L A ALIMENTACIÓN EN AMBIENTES RURALES Y URBANOS ETNOFICOLOGÍA APLICADA: ESTUDIO DE C ASOS EN REL ACIÓN A L A SALUD Y L A ALIMENTACIÓN EN AMBIENTES RURALES Y URBANOS Editado por Patricia M. Arenas 2009 Red Iberoamericana de Saberes y Prácticas Locales sobre el Entorno Vegetal RISAPRET 407RT0322 COMITÉ EDITORIAL Dr. Néstor Caffini Facultad de Ciencias Exactas. UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA Dr. Ricardo O. Echenique Facultad de Ciencias Naturales y Museo. UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA Dr. Alberto Ángel Gurni Facultad de Farmacia y Bioquímica. UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES Editor responsable: CYTED - Programa Iberoamericano Ciencia y Tecnología para el Desarrollo Coordinación de la edición: Red Iberoamericana de Saberes y Prácticas Locales sobre el Entorno Vegetal (RISAPRET) Dra. Nilda Dora Vignale (Coordinadora) Facultad de Ciencias Agrarias UNIVERSIDAD NACIONAL DE JUJUY Alberdi 47 4600 San Salvador de Jujuy Argentina Tel.: + 54 388 422-1548 ndvignale@yahoo.com.ar www.fca.unju.edu.ar/risapret © 2009 Impreso en Argentina. Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, en todo ni en parte, ni registrada en o transmitida por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin el permiso previo por escrito de los autores. ISBN: 978-84-96023-76-5 Prólogo Las algas constituyen un recurso que ofrece diferentes utilidades a la comunidad. Su uso no solo se ha extendido en forma mar- cada en la actualidad, sino que además se encuentra en cons- tante expansión. La Red Iberoamericana de Saberes y Prácticas Locales sobre el Entorno vegetal (RISAPRET) del Programa Iberoameri- cano Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED) cuenta, entre sus integrantes, investigadores que han realizado impor- tantes estudios, cuyos resultados han permitido la elaboración del presente libro, que se ofrece con la intención que el mismo pueda ser utilizado para conocer la realidad del uso actual de estos organismos en Iberoamérica y contribuir con la generación de un uso consciente de los suplementos dietéticos. Tres Grupos Participantes en RISAPRET han aportado para ello. Por un lado se trata del Grupo del Laboratorio de Etnobotánica y Botánica Aplicada (LEBA) de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA (AR- GENTINA) cuya integrante, la Dra. Patricia M. ARENAS actúa como editora dada su experiencia sustentada en su trabajo de Tesis Doctoral y las posteriores investigaciones realizadas. Además contribuyeron tanto el Responsable del Grupo Partici- pante de Puno, PERÚ, Dr. Ángel MUJICA SÁNCHEZ y colabora- ___ 5 n dores, conocedor de la riqueza de las algas en el altiplano como el Responsable del Grupo Participante de México D. F., MÉXICO, M. C. Francisco BASURTO PEÑA, quien aporta su experiencia sobre las aplicaciones en las áreas de su país en que abordó estos estudios. Los aspectos que ofrecen los tres Capítulos que componen la presente obra abarcan un espectro interesante que permite cu- brir información tanto sobre los aspectos históricos, de gran uti- lidad para permitir la contextualización del lector en el momento actual, como legales y metodológicos. Las referencias que el texto ofrece a la sociedad consumidora o potencialmente con- sumidora de algas acerca del sustento legal vigente, en relación con su uso en la alimentación, ya sea como suplementos dieté- ticos o como alimentos tradicionales, constituyen una fuente de información disponible de valor. Que el lector de esta obra logre ampliar su visión acerca de los productos que se comercializan elaborados con algas; que sea capaz de analizar críticamente la información disponible en las etiquetas; que conozca el sustento histórico que su uso posee y que se mantiene hasta el presente en el altiplano peruano, al punto que persisten recetas tradicionales; que disponga de los antecedentes jurídicos vigentes que rigen su comercialización, son algunos de los propósitos en los que se sustenta esta obra. Si aunque sea uno de ellos se expresa al momento en que los lectores analizan el texto, RISAPRET estará cumpliendo su co- metido. ___ 6 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Deseo expresar mi especial agradecimiento a los autores de los tres Capítulos y una particular consideración a la Editora, Dra. Patricia M. ARENAS, quien con su responsabilidad y dedicación logró el objetivo propuesto. Dra. Nilda Dora VIGNALE Coordinadora Red Iberoamericana de Saberes y Prácticas Locales sobre el Entorno vegetal (RISAPRET) ___ 7 n Capítulo 1 CAPÍTULO 1 POTENCIALIDADES, DISTRIBUCIÓN Y VALOR NUTRACÉUTICO DE “LLAYTA”, “MURMUNTA” O “LLULLUCHA” EN EL PERÚ Ángel Mujica S., Silverio Apaza A. y Ernesto Chura Y. UNIVERSIDAD NACIONAL DEL ALTIPLANO ESCUELA DE POST GRADO PUNO - PERÚ amhmujica@yahoo.com Resumen La “llayta” (Nostoc sphaericum Vauch.) se encuentra amplia- mente distribuida en el altiplano peruano mostrando enorme va- riabilidad y adaptación, entre 3850 y 4500 m sobre el nivel del mar. Se utiliza en la alimentación andina durante la época de lluvias (enero-marzo) principalmente en Semana Santa, siendo colectada por los agricultores para ser consumida en diversos platos típicos como el puré de “tarwi” (Lupinus mutabilis Sweet.). Los objetivos de este trabajo son: establecer la distribu- ción de la “llayta”, su conservación, usos ancestrales y actuales y las propiedades nutricionales e importancia en la dieta de co- munidades alto andinas del altiplano. Para tal fin se evaluaron seis comunidades de Pomata (Lampa grande, Lampa chico, Hua- cani) y Yunguyo (Vilurcuni, Copaphujo, Machacmarca) en Puno, Perú, visitando en transectos las pequeñas lagunas, manantiales, bofedales y depósitos de agua dulce y clara, durante los meses de enero a abril. Se encontraron cuatro especies: N. sphaericum, con 45.73% de proteínas, N. verrucosum Vauch., N. commune Vauch., con 21.57% y N. parmelioides Kütz. demostrando que la “llayta”, llamada también “llullucha” o “murmunta”, es una fuente proteica importante y debería incluirse en la dieta con mayor frecuencia. Esta microalga verde-azul de agua dulce, se encuen- tra en el altiplano peruano y consiste en talos mucilaginosos, de forma variada principalmente globosa, con coloración que va del negro verdoso, azul verdoso, pardo rojizo al pardo amari- llento; su diámetro oscila entre 0.3 a 5 cm, encontrándose agru- padas o bien en algunos casos, aisladas. Los agricultores altiplánicos ___ 13 n la conservan in situ, mediante recolecciones sistemáticas controla- das y adecuadamente cuidadas durante su período de crecimiento. Tiene diferentes usos tanto fresca como deshidratada: alimenticios (refrescos, sopas, platos de fondo y postres), medicinales, cosméti- cos y alimento para el ganado en años de abundancia. ___ 14 Et no fic ol og ía A pl ic ad a * Ver Glosario al final del capítulo. Introducción La recolección de “llayta”, “murmunta” o “llullucha” (N. sphaericum), utilizada en la alimentación humana por la población rural y ur- bana del Perú, fue una de las primeras actividades que el hom- bre andino desarrolló como estrategia para sobrevivir, la que consiste en un proceso biológico por el cual se incorpora, con- serva, transforma y utiliza los nutrientes de los alimentos, como es la “llayta”. La forma cómo el hombre andino ha incorporado la “llayta” en la alimentación es una característica importante del saber tradicional de Quechuas y Aymaras quienes entendieron que la alimentación es un proceso multifactorial por el que el alimento llega a formar parte de su cultura (Guilikers, 1997), ya que se asume que el hom- bre es el reflejo de lo que recolecta, cultiva, conserva in situ, trans- forma y utiliza en diferentes preparaciones. Por ello el alimento para el andino es sagrado y representa un recurso cargado de nutrientes y valores biológicos que se incor- poran a la fisiología humana y constituye parte importante de su cultura alimentaria y tradiciones festivas. La “llayta” está ampliamente distribuida en lagunas, bofedales*, arro- yos, riachuelos, lagos, zonas húmedas, rocas humedecidas e incluso en suelos con abundante humedad y también en las modificaciones ambientales que el hombre andino ha construido como son los warus*, cochas*, en las que se cultivaba para ser consumida durante ___ 15 n ___ 16 Et no fic ol og ía A pl ic ad a la época de lluvias y es conservada en forma seca para otras épocas donde no es posible obtener el producto fresco. En muchas ciudades como Arequipa, Cuzco, Trujillo, Huaraz, Huancayo (Perú) la “llayta” es un plato predilecto en determina- das fiestas como es la Semana Santa y esta realidad alimentaria nos permite tomar como ejemplo la conservación y manteni- miento de la cultura de cohesión de grupo por parte de las per- sonas a través de la comida (Claverias, 1986). La identidad colectiva que se refleja en la alimentación permite a la persona incorporar seguridad a través del alimento, al sentirse presente en la estructura grupal en base a la alimentación. Riesgo y Seguridad Alimentaria El hombre andino, durante sus actividades agrarias, evitó el riesgo alimentario a través de modificaciones ambientales, conservación y transformación de alimentos, utilización de la diversidad y va- riabilidad, y entendió claramente que es un proceso caracterizado por su multicomplejidad de aspecto sociocultural y técnico. Por ello conservó in situ la “llayta” y la utiliza en forma sostenida. En este caso, el riesgo tiene un concepto sociocultural y no como algo objetivo, sino como construcción social, donde se ven refleja- dos los intereses de cada grupo. Por lo tanto, lo que para esta cul- tura andina puede parecer algo peligroso o perceptible como de riesgo, en otra no lo es. ___ 17 n Carencia Alimentaria: Una Situación Permanente y Continua Cuando tratamos la escasez de alimentos siempre centramos la atención en la comparación entre Occidente próspero y Tercer Mundo afligido por la escasez. Desde la Antropología se puede mantener la tesis de cierto etnocentrismo a la hora de estudiar tanto las políticas como los problemas de alimentación relacio- nados con esta brecha cultural entre sociedades. Al entender el etnocentrismo como la búsqueda de soluciones en otra cultura utilizando las normas de la propia, se cae en con- tradicciones que finalmente complican la situación. Para modifi- car cualquier práctica alimentaria insertada en una cultura, primero hay que empezar por "pensar como miembro de esa cul- tura" y luego decidir, si realmente es necesario transformarla y posteriormente, ponerla en práctica. Referente a la carencia alimentaria, se afirma que nada tiene que ver la escasez de alimentos de tiempos pasados con la actuali- dad. Lo correcto es que para acercarnos a esta problemática en relación al hombre andino se supone que existe carencia de ali- mentos en el mundo y, teniendo en cuenta la visión antropoló- gica, es necesario entender que para esta disciplina la siguiente pregunta es básica: ¿Estamos etnocéntricamente mirando del lado rico al mundo pobre? Pensar desde lo cultural puede apro- ximarnos en muchas ocasiones a una realidad holística en la que confluyen multitud de factores que la afectan; por ello el hombre andino tuvo visión holística no sólo de los alimentos utilizando la diversidad sino también del manejo ambiental. ___ 18 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria Se entiende por seguridad alimentaria al acceso material y eco- nómico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para todos los individuos, de manera que puedan ser utilizados adecuada- mente para satisfacer sus necesidades nutricionales y llevar una vida sana, sin correr riesgos indebidos de perder dicho acceso. Esta definición incorpora los conceptos de disponibilidad, ac- ceso, uso y estabilidad en el suministro de alimentos. Uno de los principales desafíos en el país es lograr la seguridad alimentaria y nutricional de la población y mejorar el capital humano. La salud y la nutrición de la población cumplen un rol fundamental, aunque poco comprendido, como insumo en los procesos de desarrollo del país (Contreras, 1985). Es urgente reconocer que en el Perú, la pobreza asociada a las enfermeda- des, a la desnutrición y a la inseguridad alimentaria constituye una enorme pérdida económica para el país, cuya atención puede proveer bases firmes para mejorar el bienestar de los po- bres. La seguridad alimentaria y nutricional a través de los estadios del ciclo de vida está afectada por el limitado acceso a los ali- mentos, a los servicios de salud, instrucción de la madre, niveles de ingreso, contexto sociocultural, hábitos y prácticas de la po- blación, saneamiento básico entre otros; sin embargo en el alti- plano el hombre andino consiguió fortalecer la seguridad alimentaria, utilizando la diversidad y el almacenamiento previa transformación de los alimentos para épocas de escasez. ___ 19 n Situación de Inseguridad Alimentaria en el Perú La desnutrición infantil y la deficiencia de micronutrientes si- guen siendo los principales problemas. En menores de 5 años la desnutrición crónica es del 25%, el 50% padece de anemia y el 11% manifiesta deficiencia subclínica de vitamina A. La anemia por deficiencia de hierro es un daño nutricional ampliamente distribuido, que afecta a la población de diferentes estratos so- cioeconómicos, principalmente a menores de 2 años; a mujeres en edad fértil, la anemia afecta en un 32% y en gestantes al 50%. Los daños por anemia comprometen la salud y nutrición de cerca de 800 mil niños menores de 24 meses, 380 mil gestantes y 2 millones de mujeres en edad fértil. La desnutrición crónica, asociada a la pobreza, compromete a cerca de 700 mil niños me- nores de 5 años. Esta cifra representa el 35% en comparación con el 13% de los niños que no son pobres. Sin embargo, estos índices también esconden grandes diferencias entre grupos so- cioeconómicos tanto en ámbitos urbanos como rurales. La des- nutrición crónica está también asociada al bajo nivel de instrucción de la madre, puesto que el 50% de niños desnutridos son hijos de madres sin instrucción. La edad de la madre al na- cimiento del primer hijo constituye también un determinante de la salud y nutrición materna e infantil. En el país el 13% de las mujeres de 15 a 19 años de edad son madres o están gestando por primera vez. La disponibilidad calórica en el año 1998 alcanzó las 2,584 ca- lorías per cápita/día. Se estima que a nivel nacional el 35.8% de los hogares tiene déficit calórico, siendo de 29.4% en áreas urba- nas y de 47.7% en áreas rurales. La desigual distribución del in- ___ 20 Et no fic ol og ía A pl ic ad a greso agrava el problema, acentuando el desigual acceso a los ali- mentos. La población en riesgo representa alrededor de 9.5 mi- llones de personas (5.7 millones en áreas urbanas y 3.5 en áreas rurales), de un total de 26.6 millones de peruanos. La pobreza afecta a más de 14 millones de personas, dentro de las cuales 6 millones y medio que padecen de pobreza extrema, habitan prin- cipalmente las áreas rurales; para combatir dichas deficiencias se dispone de algas altamente nutritivas como la “llullucha”, que están al alcance de la población rural, la que sólo ha perdido el hábito de consumo por la propaganda desmesurada y donación de alimentos foráneos. Alimentación Andina Los alimentos en los Andes sirven para nutrir y curar, existiendo una cantidad y variedad importante (Rengifo, 1999). Por ejem- plo, la “quinua” (Chenopodium quinoa Willd., Chenopodiaceae) con 3000 genotipos distintos, que se cultiva en diferentes pisos ecológicos, así como en lugares salinos, de altura, con climas áridos, casi sin precipitaciones y además en suelos pobres en nutrientes, demostrando ser un alimento excepcional. Hay también otros granos nativos como la “cañihua” (Chenopodium pallidicaule Aellen) y el “tarwi” (Lupinus mutabilis Sweet., Faba- ceae) los cuales contienen proteínas y aminoácidos adecuadamente balanceados, con alto hierro, que sirve para controlar la anemia. El “amaranto” (Amaranthus caudatus L., Amaranthaceae) es otro grano andino rico en vitaminas A, complejo B y C. ___ 21 n La “coca” (Erythroxylum coca Lam., Erythroxylaceae) da energía, tiene casi 14 alcaloides y vitamina A. Algunas investigaciones han demostrado que las personas que padecen de SIDA, tienen alta deficiencia de vitamina A. La “coca” contiene 10 mil unidades de vitamina A por cada 100 gramos, que aproximadamente es el consumo diario del hombre andino. La masticación o consumo, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico (Llanque, 1988). También los tubérculos, raíces y frutales proporcionan enorme variabilidad, por lo que cada especie tiene la capacidad de pre- venir un mal o curar un órgano. Objetivos • Conocer los sistemas de conservación in situ de la “llayta”. • Determinar la distribución de la “llayta” en el altiplano Pe- ruano. • Identificar las diferentes especies que existen en la zona de estudio. • Conocer los diferentes usos tradicionales y actuales de la “llayta”. • Relevar las propiedades nutricionales e importancia de la “llayta” en la dieta de comunidades alto andinas del altiplano. En la Fig. 1 se señala el área de estudio. ___ 22 Et no fic ol og ía A pl ic ad a ___ 23 n FIGURA 1 ÁREA DE ESTUDIO ___ 24 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Antecedentes Las algas han sido usadas con distintos fines. Ya en China desde el año 2700 A.C. y tanto para las civilizaciones griega y romana se reporta su uso como alimento, forraje, medicina y cosmética. Existe poca información acerca del alga conocida como “llayta”, “chunuqhulu”, “quchayu”, “llullucha”, “murmunta” o “cushuro” en el altiplano peruano (Llanque, 1986). Cuando los españoles llegaron a América prohibieron su con- sumo. Actualmente está relegada a la población muy humilde aunque su ingesta es bastante reducida a pesar de su elevado valor proteico. En algunos mercados de la costa se puede en- contrar en forma deshidratada. Su consumo está reservado a mayor escala en épocas festivas como la Semana Santa. Se dice que la Dama de Ampato (doncella Inca encontrada como ofrenda a los Apus en un nevado arequipeño) tenía los dientes en muy buen estado probablemente debido al consumo de “murmunta”, lo que se infiere por haber encontrado esta alga cerca de ella. La cultura andina ha conservado in situ y utilizado la “llayta”, junto a los parientes silvestres de las plantas alimenticias debido a la cosmovisión conservacionista y uso racional de los alimen- tos y ambiente. En la hoya del Titicaca se han inventariado 841 lagunas donde se puede encontrar la “llayta” para el consumo humano (ONERN, 1965). ___ 25 n Pulgar Vidal (1987), indica que el picante de “cushuro” es un ex- celente alimento que preserva la forma y fuerza de los huesos, y es conocido como “cushuro” o “murmunta” y corresponde a la es- pecie Nostoc commune Vauch. Esta alga verde-azul aparece en la época de lluvias. Presenta aspecto de pequeños globos y se dis- tribuye en las lagunas andinas que sobrepasan los 3.000 m de al- titud. El mismo autor refiere que era un producto de consumo obligado en el tiempo de los Incas, pues ellos aseguraban que ayudaba a la formación, constitución y fortaleza de los huesos y dientes, ya que los pueblos donde se consume esta alga carecen prácticamente de osteoporosis. Asimismo, existen registros del uso de otra cianobacteria, Spirulina (Arthrospira), que era recolectada por los aztecas del lago Texcoco, como complemento proteico en su alimen- tación (ver Basurto Peña, cap. 2 de este mismo volumen). Metodología 1. Relevamiento de la información acerca de la distribución y usos de la “llayta” entre los pobladores, agricultores, conservacionistas y consumidores de las comunidades campesinas muestreadas (Yunguyo y Pomata). 2. Relevamiento de los sistemas de conservación in situ de la “llayta”. 3. Identificación taxonómica de las especies halladas. Tanto para el ítem 1 como para el 2 se recurrió a la aplicación de entrevistas semiestructuradas y abiertas. Para el ítem 3 se aplica- ron las técnicas de la microscopía analítica cuali y cuantitativa. Resultados Se ha encontrado sistemas de conservación in situ de “llayta” en bofedales del altiplano y altoandinos, occonales*, cochas, warus o sukacollos*, manantiales, lagunas, arroyos cortos, ríos, rocas húmedas y suelo húmedo (Figs. 2 y 3). ___ 26 Et no fic ol og ía A pl ic ad a FIGURA 2. ZONAS DE PRODUCCIÓN DE “LLAYTA” O “MURMUNTA” EN BOFEDALES DE LA ZONA ALTO ANDINA. * Ver Glosario al final del capítulo. ___ 27 n FIGURA 3. ZONAS DE PRODUCCIÓN DE “LLAYTA” O “MURMUNTA” EN QOCHAS (MODIFICACIONES AMBIENTALES). FIGURA 4. ASPECTO GENERAL DE DISTINTAS ESPECIES DE “LLAYTA” O “MURMUNTA” HALLADAS. Se distribuye ampliamente en comunidades campesinas del al- tiplano y alto andinas que varían desde los 3,850 a 4,500 m sobre el nivel del mar. Las especies encontradas (Fig. 4) corresponden a: N. sphaericum Vauch., N. commune Vauch., N. verrucosum Vauch.y N. parme- lioides Kütz. La “llayta” presenta usos variados; en forma fresca y deshidratada, para alimentación humana: entradas, sopas, segundos, postres y bebidas, como medicina, en cosmetología y rituales (Figs. 5 y 6). ___ 28 Et no fic ol og ía A pl ic ad a FIGURA 5. PLATOS TÍPICOS A BASE DE “LLAYTA” O “MURMUNTA”. FIGURA 6. PLATOS TÍPICOS DEL ALTIPLANO A BASE DE “LLAYTA” O “MUR- MUNTA”. En años de abundancia se seca y se conserva deshidratada para disponer en épocas de estiaje y sequía. Respecto a su composición química, las distintas especies de Nostoc recién cosechado u obtenido del agua contiene 35-42 % de proteínas, grasas, minerales (Ca, P, Fe, Na, K) y fibra cruda. Contiene todos los aminoácidos esenciales. Es también rico en vita- minas B1, B2, B5, B12, biotina, ácido pantoténico y provitamina A. Su uso está asociado a ocasiones festivas y conmemoración del “Día de todos los santos” (primero de noviembre), especialmente el “Día de los muertos” ocasión en que se visita la tumba de los familiares (Fig.7). ___ 29 n FIGURA 7. EMPLEO DE “LLAYTA” O “MURMUNTA” EN RITUALES ANDINOS. Algunos conservacionistas de la diversidad y variabilidad de la zona en estudio recuerdan que en épocas de gran abundancia, que coincide con la mayor precipitación pluvial, se recolectaba “llayta” en costales y se almacenaba para épocas de escasez ali- menticia tanto para consumo del hombre como para el ganado. Su consumo como alimento en “Semana santa” es característico de los pobladores andinos e incluso de inmigrantes en grandes ciudades como Arequipa, Cusco y Puno. Actualmente se utiliza en entradas, ensaladas, sopas, guisos, pos- tres (mazamorra, mermelada), bebidas, consumo directo en forma fresca o deshidratada. Los usos medicinales identificados de la “llayta” son: detiene el flujo menstrual excesivo (cocimiento bebido en ayunas); reduce la fiebre, la inflamación de ojos y de testículos, previene la gota, utilizado en forma machacada y tibia; elimina el dolor de oídos, al colocar zumo en gotas de aceite de almendra; alivia la tos crónica, utilizado en polvo mezclado con azúcar; estimula el apetito, tomado con miel o almíbar; enfría la orina caliente, debiendo consumirse en la mañana; produce sueño reparador, suave y placentero; conserva los dientes sanos y sin caries; evita la osteoporosis y no engorda. Los usos farmacológicos están principalmente avalados por la medicina tradicional y relacionados con su poder gelificante; sin embargo también se ha encontrado actividad antitumoral, antio- xidante y antiulcerante. Los usos cosméticos de la “llayta” que se le atribuyen también en la medicina tradicional son: elimina las manchas y favorece la tersura de la piel; con fines cosméticos en forma de cremas, mas- ___ 30 Et no fic ol og ía A pl ic ad a carillas, champúes, lociones. La acción benéfica de estos organis- mos se manifiesta sobre todo en el tratamiento de ruptura de uñas, acné, caída del cabello, arrugas, seborrea y comedones. El consumo de la “llayta” en la vida cotidiana se da a través de la preparación de diferentes platos típicos, característicos de cada zona productora (Anexo Recetas págs. 31 a 37). Conclusiones Desde tiempos pasados, el hombre ha usado las algas presentes en su territorio como alimento, en este caso la “llayta”, dado su conocimiento acerca del valor nutritivo y contenido en vitaminas y minerales, como lo refieren los campesinos consumidores del altiplano peruano alto andino. La “llayta” está ampliamente distribuida en el altiplano peruano, en lagunas, riachuelos, manantiales, arroyos, bofedales, warus, cochas, rocas húmedas y suelos anegados. La cosecha y utilización se efectúa en los meses de precipitacio- nes pluviales como son octubre a marzo, recolectándola y alma- cenando para luego deshidratar y consumir en épocas de escasez de alimentos en el altiplano peruano. La “llayta” es conservada in situ por los agricultores del altiplano, llegando incluso a trasladar ejemplares vivos a lugares donde la población ha disminuido o ha sido eliminada por el excesivo consumo y en concordancia con la cosmovisión andina que es ___ 31 n conservadora de la diversidad y variabilidad de los recursos na- turales. En años de abundancia, la “llayta” es almacenada deshi- dratada para épocas de escasez de alimentos e incluso se suministra al ganado como forraje. Los ejemplares de “llayta” halladas corresponden a cuatro espe- cies: Nostoc sphaericum Vauch.; N. commune Vauch.; N. verru- cosum Vauch. y N. parmelioides Kütz. Las investigaciones realizadas indican que posee un elevado valor biológico y una digestibilidad excelente. Es un adecuado suplemento en dietas por su bajo valor calórico. Los usos alimenticios de la “llayta” están ampliamente difundidos en el altiplano peruano, así como los medicinales, cosméticos y rituales, los cuales fueron incorporados en los saberes y conoci- mientos ancestrales del hombre andino y son trasmitidos a las generaciones sucesivas en forma oral. En la actualidad, la utilización de la “llayta” está restringida a los lugares donde se desarrolla en forma natural y es empleada ma- yormente en “Semana Santa” y el “Día de Todos los Muertos”. ___ 32 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Contreras, J. 1985. Subsistencia, Ritual y Poder en los Andes. Editorial Mitre, Barcelona, España. Guilikers, P. 1997. El Campesino Quechua y su Mundo. En: Revista de la Universidad de Lima. Perú. Llanque, D. 1986. Producción Alimentaria y Ritos Agrícolas entre los Aymaras. En: Ciencia y Pueblo N° 2 IIDA. Puno, Perú. Llanque, D. 1988. Valores Culturales de los Aymaras. Editorial Mimeo. Puno, Perú. ONERN. 1965. Programa de inventario y evaluación de recursos na- turales del departamento de Puno. Capítulo V. Suelos. Vol. 3. Lima, Perú. Pulgar Vidal, J. 1987. Las ocho regionales naturales del Perú. En: Geo- grafía del Perú. Novena edición. PEISA. Lima, Perú. Rengifo, G. 1999. La Agricultura Tradicional en los Andes; PRATEC. Editorial Horizonte. Lima, Perú. ___ 33 n Bibliografía Anexo Recetas ___ 35 n ___ 37 n PICANTE DE “CUSHURO” O “MURMUNTA” INGREDIENTES • 1/2 Kg. de “cushuro” debidamente lavado, • 1 taza de caldo de res, • 1 chorrito de aceite, • 1 cabeza de cebolla finamente picada en cuadritos, • Sal, pimienta, cominos y ajos al gusto, • 1 cucharada de ají amarillo molido, • 2 papas picadas en daditos. PREPARACIÓN En una olla se echa el chorrito de aceite, se echan los ajos triturados y cuando empiecen a dorar se agrega la cebolla, pimienta y cominos. Pasados unos minutos se adiciona la papa, el “cushuro” y el caldo de res hasta que cubra la pre- paración, sal al gusto y el ají; se deja cocinar hasta que la papa esté tierna. Se sirve con una guarnición de arroz. Si desea se puede agregar carne picada. PICANTE DE “LLAYTA” PREPARACIÓN En una olla se echa un poco de aceite, se añade ajos tri- turados y cuando empiecen a dorar se agrega la cebolla, pimienta y comino. Pasados unos minutos se pone la papa, la “llayta” y se adiciona caldo de res hasta que cubra la preparación, sal al gusto y ají; se deja cocinar hasta que la papa esté cocida. Se sirve acompañada de quinoa graneada. Si se desea se puede agregar carne picada. ___ 38 Et no fic ol og ía A pl ic ad a ___ 39 n HUYCANI DE “LLAYTA” PREPARACIÓN Preparar caldo de carne, chalona o charqui y lengua de cordero (opcional), junto con los ingredientes del caldo común (apio, za- nahoria, nabo). En una olla preparar un aderezo con un poquito de aceite y cebolla picada a cuadraditos; luego se añade el caldo colado. Se agregan las papas partidas en mitades, la carne y la lengua cortadas en trozos, los choclos en rodajas, el “cocha- yuyo” (Durvillea antarctica, Phaeophyta) picado, las habas partidas en dos y la “llayta”. La chalona (carne de ovino desecada) o charqui (carne de vaca desecada) sólo es para dar gusto, pero si se deja se corta en trocitos o simplemente se saca. Una vez cocido se echa el perejil y se sirve. AJÍ DE TARWI CON “LLAYTA” PREPARACIÓN Moler el “tarwi” sin cáscara y previamente desamargado. Preparar un aderezo con cebolla, ajos, ají y limón. Incorporar el “tarwi” molido y licuado con el caldo donde previamente se cocinó el pollo. Cuando hierva agregar el pollo ya cocido y desmenuzado y la “llayta” bien lavada, hasta que se complete la cocción. Acompañar con papas sancochadas en rodajas, decorar con hojas de lechuga, aceituna y pimiento picado. ___ 40 Et no fic ol og ía A pl ic ad a ___ 41 n LOCRO DE CAMARONES CON “MURMUNTA” PREPARACIÓN Sancochar zapallo en poca agua durante 20 minutos hasta lograr consistencia suave. Luego, quitar la pulpa y desechar la cáscara. Aparte, en una olla con aceite caliente se fríe el ajo molido, ají amarillo molido, cebolla picada y se agrega comino y pimienta al gusto. Cuando el aderezo esté listo, agregar la pulpa de zapallo y mover en forma constante. Añadir choclos en rodajas, caiguas cortadas (Cyclanthera pedata, Cucurbitaceae) y habas, revolver y adicionar, si es necesario, un poco de caldo para evitar que se queme. Por último, agregar leche, queso, “huacatay” (Chenopodium ambrosioides, Chenopodiaceae), papas sancochadas pica- das y la “murmunta”. Antes de servir, los camarones deben ser puestos a la olla para darles un breve hervor hasta que tengan un tono rojizo. Acompañar el locro con arroz blanco. ___ 42 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Glosario Bofedales u occonales: nombre por el que se conoce localmente a los humedales altoandinos caracterizados por la presencia de hierbas graminoides tales como juncáceas y ciperáceas. Cocha: laguna, charco Sukacollos o warus: sistema agrícola antiguo consistente en terra- plenes o franjas de terreno elevados artificialmente, que se inter- calan con canales hídricos los cuales facilitan el drenaje del suelo. Capítulo 2 ___ 44 Et no fic ol og ía A pl ic ad a CAPÍTULO 2 EL TECUÍTLATL O ESPIRULINA (ARTHROSPIRA MAXIMA SETCHELL & GARDNER): ALIMENTO PREHISPÁNICO CON POTENCIAL AL FUTURO Francisco Basurto Peña JARDÍN BOTÁNICO INSTITUTO DE BIOLOGÍA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO abasurto@ibiologia.unam.mx Introducción La abundancia y diversidad de los productos usados como ali- mento por los antiguos pobladores del Valle de México era tal que fue causa de sorpresa para los españoles cuando llegaron allí en el siglo XVI. Uno entre tales alimentos era el Tecuítlatl, que en lengua náhuatl significa “excremento de las piedras”, o Espirulina como se co- noce actualmente, del cual Francisco Hernández, Protomédico e Historiador del Rey de España Don Felipe II, en las Indias Oc- cidentales, Islas y Tierra Firme del Mar Océano, escribe en su trabajo “Historia de los minerales de Nueva España”: “Capítulo XIV. Del TECUÍTLATL Brota el Tecuitlátl, que es muy parecido a limo, en algunos sitios del vaso del lago mexicano, y gana al punto la superficie de las aguas de donde se saca o barre con redes o se apila con palas. Una vez extraído y secado un poco al sol, le dan los indios forma de pequeñas tortas; se pone entonces otra vez al sol sobre yerbas frescas hasta que se seca perfectamente, y se guarda luego como el queso por sólo un año. Se come cuando es necesario con maíz tostado o con las comunes tortillas de los indios. Cada venero de este limo tiene su dueño particular, a quien rinde a veces una ga- nancia de mil escudos de oro anuales. Tiene sabor de queso, y así lo llaman los españoles, pero menos agradable y con cierto olor a cieno; cuando reciente es azul o verde; ya viejo es color de limo, verde tirando a negro, comestible sólo en muy pequeña cantidad, y esto en vez de sal o condimento del maíz. En cuanto a las torti- llas que hacen de él, son alimento malo y rústico, de lo cual es ___ 47 n n buena prueba el hecho de que los españoles, que nada desaprove- chan de lo que sirve al regalo del paladar, sobre todo en estas tie- rras, jamás han llegado a comerlas.” (Hernández, 1959). Por su parte fray Bernardino de Sahagún escribe en el Libro Un- décimo, Párrafo Quinto de su Historia General de las Cosas de Nueva España: “Hay unas hurrroras que se crían sobre el agua que se llaman tecuítlatl o acuítlatl o azóquitl o amomoxtli: Son de color azul claro; Después que está bien espeso y grueso, co- genlo. Tiéndenlo en el suelo sobre ceniza, y después hacen unas tortas dello, y tostadas las comen” (Sahagún, 1989). Otros cronistas del siglo XVI, como Fray Toribio de Benavente, llamado Motolinia, en 1541 y Bernal Díaz del Castillo en 1568, así como Francisco López de Gómora en 1552 dan también noticia de este alimento y su uso en el México prehispánico (Farrar, 1966; Godínez et al., 2001). El tecuítlatl era entonces un importante artículo de consumo y comercio entre los antiguos habitantes del Valle de México, que luego de la conquista de México cayó en el olvido (Paniagua et al., 1993). Su aprovechamiento actual es muy limitado en México y se le encuentra principalmente en las tiendas de alimentos na- turistas para consumo humano en forma de tabletas, galletas o cápsulas, principalmente como complemento alimenticio (Lara et al., 2005) (ver Arenas, cap. 3 de este mismo volumen). La nomenclatura y sistemática del tecuítlatl ha sido compleja; si bien se le conoce generalmente como espirulina, derivado del género Spirulina dado por Turpin en 1827, no es sino hasta 1852 que se publica el primer reporte taxonómico escrito por Stitzenberger quien con base en la presencia de septos, la forma helicoidal y la estructura multicelular, la determina como___ 48 Et no fic ol og ía A pl ic ad a ___ 49 n n Arthrospira (Ramírez-Moreno y Olvera- Ramírez, 2006; Sánchez et al., 2003). El tecuítlatl o espirulina hasta no hace mucho tiempo era clasificada como un alga azul-verde o cianofícea, pero los nuevos descubrimientos acerca de su estructura y bioquímica lo reubican en la actualidad como una cianobacteria, dentro del dominio Bacteria. En la clasificación de los seres vivos, desde mediados del siglo XX y hasta ahora se reconocen cinco Rei- nos: Monera, Protista, Fungi, Plantae y Animalia. Si bien tal sis- tema es generalmente aceptado y se sigue utilizando, aún se discute acerca de la clasificación de Monera y Protista y la in- formación acumulada, principalmente datos moleculares, se- ñala hacia una subdivisión de estos reinos. Actualmente se ha propuesto un nivel de organización mayor al de Reino, deno- minado Dominio y que agrupa a todos los seres vivos en tres grandes grupos: Archaea, Bacteria y Eukarya. Los organismos de los Dominios Archaea y Bacteria son diferen- tes tipos de procariotas, es decir, organismos que presentan un núcleo celular indiferenciado sin membrana nuclear, en tanto que el dominio Eukarya comprende a todos los eucariotas u or- ganismos cuyo núcleo celular sí se halla rodeado por una mem- brana (Raven et al., 1999). Las cianobacterias son organismos fotosintéticos que poseen la capacidad de sintetizar clorofila; como característica parti- cular se ha identificado su habilidad para sintetizar ficobilina que en altas concentraciones les confiere el color caracterís- tico que ha dado lugar a la denominación de algas azul-verde o cianobacterias. Estos organismos tienen una larga historia evolutiva; se estima que su origen se extiende 3500 millones de años atrás. Actualmente las cianobacterias son de interés desde varios puntos de vista: • Por su significado evolutivo, pues se piensa que dieron lugar, por medio de simbiosis, al menos a algunos cloroplastos de eucariotas y también jugaron un papel decisivo en el au- mento de la concentración de oxígeno en la atmósfera de la Tierra primitiva. • Por su importancia ecológica, especialmente por su papel en los ciclos globales de carbón y nitrógeno; Trichodesmium, una cianobacteria de vida libre que se encuentra en océanos tro- picales, fija hasta un cuarto de nitrógeno total en estos am- bientes; en tierras cálidas de Asia, en los arrozales inundados Anabaena, que crece en asociación con el helecho acuático Azolla, posibilita cultivar una misma parcela por largos perí- odos sin empleo de fertilizantes gracias a su capacidad de fijar nitrógeno atmosférico (Raven et al., 1999). Distribución Las cianobacterias viven en ambientes muy diversos e inhóspitos en algunos casos, como fuentes de agua caliente, lagos fríos y lagunas salobres, sin embargo no viven en ambientes ácidos, en donde las algas eucariotas son abundantes (Raven et al., 1999). ___ 50 Et no fic ol og ía A pl ic ad a El género Arthrospira tiene una amplia distribución en cuerpos de agua dulce al- calinos de las regiones cálidas y templa- das del mundo, aguas salobres y también ha sido reportada para ambientes marinos (Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006). Para México, Ortega (1984) reporta la presencia de las siguientes especies, conservando el nombre de Spiru- lina y considerándolas aún como algas verde azules (Cyanophyceae): Spirulina geitleri G. de Toni, (= Spirulina maxima Geitler; = Arthrospira maxima Setch. & Gardner) con presencia en el Lago de Texcoco. Spirulina major Kütz. ex Gomont, para el lago de Xochimilco, Actopan, Hidalgo, río Ejutla en Ejutla de Crespo, Veracruz y en El Infiernillo, Veracruz, que habita en jagüeyes, pantanos, aguas estancadas y ríos. Spirulina subsalsa Oerst. ex Gomont (= Ulva labyrinthiformis Gmelin) llamada “lama de Comanjilla”, crece en Laguna de Vic- toria, Sonora, Huatabampo, Sinaloa y en el Río Mayo. En África, en el lago Chad, se explota otra cianobacteria del mismo género que el tecuítlatl, reportada por primera vez en 1940 por el ficólogo francés Dangeard, quien menciona el con- sumo de una especie de tortas llamadas “dihé” por los integran- tes de la tribu Kanembu, hallazgo confirmado en 1964-1965 por el botánico Leonard quien participaba en la Expedición Belga Trans-Sahariana y que determina a Arthrospira platensis (Nordst.) Gomont como el constituyente del dihé (Shubert, 1988; Sánchez et al, 2003; Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006). ___ 51 n n M É X I C O El Tecuítatl como Alimento El tecuítlatl como alimento presenta grandes ventajas, con una composición química que contribuye al crecimiento armónico del organismo. Puede cultivarse en soluciones fuertemente alcalinas, por lo que no se contamina con organismos patógenos o productos de des- echo de otros organismos vivos; crece en ausencia de sustancias químicas tóxicas como los pesticidas y herbicidas, dando como resultado un alimento natural muy puro. Con un alto contenido de proteínas de excelente calidad, pre- senta un aminograma muy similar al del huevo, que es consi- derado por la FAO como el aminograma tipo, si bien es deficiente en metionina, cisteína y triptofano (Cuadro 1 y Cua- dro 2), pero combinado en dietas con cereales se logra un buen balance de aminoácidos. El contenido de carbohidratos no es especialmente alto, pero considerando la cantidad de lípidos, pueden ser una fuente de energía. Entre los lípidos, predominan los ácidos grasos esen- ciales para la dieta humana (Cuadro 3), en especial el ácido gamma linoleico (AGL), que rara vez está presente en la dieta diaria y entre los alimentos que lo contienen, el tecuítlatl es uno de los que lo posee en mayor concentración (Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006). El contenido relativo de carbohidratos y de lípidos en Arthrospira depende en gran medida del ambiente en que se desarrolla y se ha visto que con choques de luz la proporción de lípidos puede incrementarse a costa de una dis- minución de los carbohidratos (Shubert, 1988). ___ 52 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Promedio* Jiménez, 1984 Sánchez et al., 2003 Shubert, 1988 Humedad (%) 6.8 4.0 - 7.0 Proteína (%) 65.3 60.0 - 71.0 55 - 70 65 - 69 Carbohidratos (%) 15.0 15 - 25 16.9 Lípidos (%) 7.1 18 15 - 55 Cenizas (%) 7.0 6.4 - 9.0 Fibra (%) 3.0 kcal.g-1 5.24 CUADRO 1. ANÁLISIS PROXIMAL DEL TECUÍTLATL CUADRO 2. CONTENIDO DE AMINOÁCIDOS EN ARTHROSPIRA *modificado de Mondragón, 1984 Aminoácidos Mondragón, 1984 (%) Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006 (%) Fenilalanina 2.77-3.95 2.6-3.3 Isoleucina 3.69-4.13 6.8 Leucina 5.56-5.80 5.9-6.5 Lisina 2.96-4.00 2.6-3.3 Metionina 1.59-2.17 1.3-2.0 Treonina 3.18-4.17 Triptofano 0.83-1.13 1.0-1.6 Valina 4.20-6.00 7.5 Alanina 4.97-5.82 Arginina 4.46-5.98 Acido aspártico 5.97-6.93 5.2-6.0 El contenido de vitaminas es importante en especial la A, E y las del complejo B; asimismo contiene minerales entre los que destaca el hierro, que además resulta altamente asimilable (Cuadro 4 y 5). ___ 53 n n ___ 54 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Aminoácidos Mondragón, 1984 (%) Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006 (%) Cisteína 0.56-0.67 0.5-0.7 Glicina 3.17-3.46 Acido glutámico 8.29-8.94 7.3-9.5 Histidina 0.89-1.08 Prolina 2.68-2.97 Serina 3.18-4.00 Tirosina 2.6-3.3 Acidos grasos Pérez, 1984 (mg 100g-1) Sánchez et al., 2003 (%) Láurico 18-23 Mirístico 52-64.4 0.23 Palmítico 1650-2100 46.07 Palmitoleico 150-203 1.26 Palmitolinoleico 175-256 Heptadecanoico 9-14.2 Esteárico Trazas-35.3 Oleico 197.0-300.9 5.26 Linoleico 1090-1380 17.43 γ linoleico 8.7 CUADRO 3. CONTENIDO EN ÁCIDOS GRASOS EN ARTHROSPIRA ___ 55 n n * mg.100g-1 Vitaminas Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006 Sánchez et al., 2003 Pérez, 1984 Pro vitamina A 0.11-0.2 % 2334 IU g-1 Tiamina (B1) 3-4 * 3.5 5.5 Riboflavina (B2) 2.5-3.5 4.0 4.0 Niacina (B3) 14.0 14.0 Piridoxina (B6) 0.5-0.7 0.8 0.3 Cobalamina (B12) 0.15-0.25 0.32 0.2 Vitamina E (Tocoferol) 5-7 Vitamina K 2-2 2.2 Acido fólico 0.4-0.5 0.01 0.5 Acido pantoténico 0.5-0.8 Biotina 0.005 0.005 0.004 CUADRO 4. CONTENIDO EN VITAMINAS DE ARTHROSPIRA CUADRO 5. CONTENIDO EN MINERALES DE ARTHROSPIRA * mg.100g-1 Minerales Sánchez et al., 2003 Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006 Pérez, 1984 Ca 700 * 100-400 104-130 P 800 300-700 760-890 Fe 100 30-50 48-58 Na 900 450-500 27-41 Mg 400 140-190 K 1400 1000-1400 1300-1500 Zn 3 3 3-4 Mn 5 5 1.8-2.5 Cr 0.28 Cu 1.2 1.2 El contenido en pigmentos como clorofila a, β caroteno, equi- nenona, zeaxantina, diatoxantina, osillaxantina y ficocianina re- sulta de interés tanto por el efecto sobre el metabolismo humano y animal como por sus aplicaciones en la industria alimentaria, pudiendo también ser usado para incrementar el color de la carne de pollo o de la yema de huevo, en la elaboración de man- tequilla, helados, jugo de naranja, margarina, quesos, aceite co- mestible y sopas (Ramírez- Moreno y Olvera-Ramírez, 2006). El β caroteno actúa como antioxidante en la neutralización de ra- dicales libres e incrementa la respuesta inmune en animales y hu- manos. Se ha comprobado experimentalmente una correlación positiva entre el consumo de carotenos y la reducción de enfer- medades coronarias y algunos tipos de cáncer, así como el incre- mento en la resistencia a infecciones virales, fúngicas y bacterianas. Para la ficocianina, presente también en el tecuítlatl, se reportan propiedades farmacológicas como antioxidante, he- patoprotectora, disminución de edemas en ratones y efecto posi- tivo en el tratamiento de la colitis (Chamorro et al., 1996; Chamorro et al., 2002; Ramírez-Mo- reno y Olvera-Ramírez, 2006). El tecuítlatl puede entonces considerarse como un nutra- céutico o alimento funcional, concepto derivado de la in- dustria alimentaria para refe- rirse a aquellos alimentos procesados que contienen in- gredientes que desem peñan una función específica en las funciones fisiológicas del organismo humano ade-___ 56 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Foto: DOLORES LOSADA más de su contenido nutrimental (Alvídrez Morales et al., 2002), con la enorme ventaja de que es un producto natural cuyas pro- piedades son debidas a sus constituyentes entre los que destacan los ácidos grasos poliinsaturados, los pigmentos naturales, com- puestos fenólicos y el polisacárido sulfatado Ca-Spirulan, que tiene actividad antiviral (Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006). El consumo de espirulina durante cuatro semanas reduce niveles de colesterol en seres humanos en 4.5 % y al mismo tiempo in- crementa la población de Lactobacillus en el tracto digestivo, con lo que se mejora la digestión y la absorción de los alimentos (Sánchez et al., 2003). Un kilogramo de harina de tecuítlatl equivale, en proteínas, a cinco kilogramos de carne, a cuatro y medio kilogramos de pes- cado y a ocho litros de leche; cien gramos de espirulina seca contiene entre otras vitaminas: 200 mg de vitamina B12 (2.5 veces superior a la del extracto de hígado), 19 mg de vitamina E, 4 mg de vitamina B2 y 300 mg de vitamina B6. El contenido de hidratos de carbono es bajo y sus lípidos no contribuyen al desarrollo de esteroles. El tecuítlatl se ha usado también como forraje, principalmente en la acuicultura, tanta para la producción de alimentos como para la cría de peces de ornato (Rueda, 1996; Lara et al., 2005) Sin embargo, según ha recomendado la Organización de las Na- ciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, un consumo superior a los 2 gramos por día puede causar gota debido al contenido en ácidos nucleicos (Sasson, 1988). ___ 57 n n Aprovechamiento Industrial: Compañía Sosa Texcoco De los lagos que a la llegada de los españoles cubrían el Valle de México –y debido a obras de ingeniería que se han realizado para drenarlo desde la época colonial, como el Tajo de Nochis- tongo, El corte de Tequísquiac y el Gran Canal del Desagüe– en la actualidad la superficie lacustre está notoriamente redu- cida, aproximadamente a un décimo de la superficie original. Actualmente, bajo la administración de la Comisión Nacional del Agua, es uno de los principales sistemas de regulación de aguas residuales de la Ciudad de México y sitio de captación de agua de lluvia. El Lago de Texcoco se localiza en el Estado de México, en la parte noreste del Valle de México entre los 19° 25’ y 19° 35’N y los 98° 55’ y 99° 03’ O, es un lago de aguas salobres alcalinas, ricas en carbonato de sodio, llamado ‘tequesquite’ o trona, y cloruro de sodio que se encuentra a 2200 m de altitud. El carácter salobre de sus aguas se debe a que el llamado Valle de México era en realidad una cuenca endorreica, ahora drenada artificialmente por obras hechas por el hombre, en la que los lagos eran y son, alimentados por el agua que escurre de las montañas que rodean al valle. A partir de 1930 se inician trabajos de recuperación de tierras del Lago de Texcoco y se integra una compañía para obten- ción de carbonato sódico, que sin embargo no fue exitosa ya que la productividad era baja y el producto obtenido de mala calidad. Para concentrar la salmuera y obtener producto de buena calidad se construyó un evaporador solar, el llamado “Caracol”, que tiene un diámetro de 3 km y una superficie ___ 58 Et no fic ol og ía A pl ic ad a de 800 ha y puede evaporar 800 toneladas de agua por día (Aridjis, 1988; Anónimo, 1991). En el año 1943 se crea la empresa Sosa Texcoco S.A. para el aprovechamieno industrial de las sales del lago y en poco tiempo se alcanza una producción diaria de 100 toneladas de carbonato de sodio. Esta empresa fue líder en la producción de álcali en América Latina y estuvo en actividad durante 45 años. A partir del año 1967 Sosa Texcoco inicia el aprovechamiento del tecuítlatl o espirulina y junto con otras entidades, realiza es- tudios y experimentos para llevar a cabo dicho objetivo. En ese mismo año la compañía establece contacto con el Insti- tuto Francés del Petróleo que por entonces estudiaban la utili- zación de espirulina en el África Central. Es por este motivo que en 1973 se desarrolló la instalación de una planta piloto semiin- dustrial con una capacidad de producción de una tonelada diaria de harina seca, la cual se desarrolló hasta contar con una capa- cidad de cinco toneladas diarias en 1978. Con esa producción, Sosa Texcoco, S.A. encabezaba a nivel mun- dial la elaboración de este producto y en la década de 1980, se edificó una nueva planta para satisfacer las necesidades producti- vas, microbiológicas y de control de calidad, mejorando de manera notable el cultivo y secado del tecuítlatl o espirulina. Asimismo, la maquinaria y equipos se encontraban a la vanguardia, su tecnolo- gía era de punta y contaba con personal altamente calificado. Por esos mismos años, Sosa Texcoco comercializaba en México tabletas como complemento alimenticio bajo el nombre “Spiru- lin” y exportaba harina de espirulina a 14 países de Europa y a Japón (Pérez, 1984; Anónimo, 1991). ___ 59 n n El Evaporador Solar o “Caracol” de Sosa Texcoco En el Lago de Texcoco, con la presencia del evaporador solar o "Caracol" de Sosa Texcoco S.A. de capital variable, convivían tres diferentes industrias: 1. extractiva, que obtenía del subsuelo del antiguo Lago de Tex- coco un recurso mineral líquido, salmueras alcalinas, materia prima para la fabricación de carbonato de sodio. 2. de química básica, que a partir de las salmueras producía con tecnología propia carbonato sódico, materia prima a su vez para otras importantes industrias de transformación. 3. biológico-industrial; el cultivo del tecuítlatl o espirulina, su co- secha y preparación en forma de harina o polvo seco, también con tecnología propia. En el Caracol del lago de Texcoco se tienen las condiciones apro- piadas para el cultivo y producción de espirulina, con tasas de radiación solar equivalentes a 140 kcal/cm2/año, aguas alcalinas con pH de 9-11 y tasas de crecimiento del tecuítlatl del orden de 15 g/m2/día, lo que significa unas 44 ton/ha/año (Mondragón, 1984). Además el proceso de producción del tecuítlatl estaba en- cadenado a un exitoso proceso industrial para obtención de ál- calis. Sin embargo, debido a problemas de orden laboral, derivados principalmente de una mala administración y corrup- ción por parte de la dirigencia de la empresa paraestatal, toda esta infraestructura y conocimiento que posibilitan un liderazgo en la producción de espirulina se encuentra perdido para el país, sin que haya al momento, por parte de la actual administradora ___ 60 Et no fic ol og ía A pl ic ad a del Lago de Texcoco, proyectos reales para retomar el funciona- miento de las instalaciones productoras de espirulina. Proceso Industrial El proceso de producción e industrialización realizado por Sosa Texcoco para la obtención de tecuítlatl o espirulina era muy sim- ple y no requería de procesos complicados ni sofisticados (Fi- gura 1) y el producto final era una harina con las siguientes propiedades físicas Textura: polvo fino Color: Verde oscuro Olor y sabor: Similar a los vegetales marinos. Densidad aparente: 0,5 g/litro. Tamaño de partículas: 9-25 micras. ___ 62 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Evaporador solar o “caracol” Concentración de la salmuera Fertilización Nitrato de sodio Ácido fosfórico Bicarbonato de sodio Proceso de producción e industrialización de Arthrospira en Sosa Texcoco Recolección Recuperación De nutrimentosRecirculación Rompimiento de La pared celular Envasado y almacenamiento Lavado Desintegración Pasteurización Homogeneización Secado Filtrado Eliminación De sales FIGURA 1. Producción de Espirulina en la Actualidad En la actualidad el cultivo de espirulina ocurre en una veintena de países, ubicados principalmente en Asia, como Myanmar, India, Tailandia, Taiwán y China, pero también se produce en América, Cuba, Chile, Estados Unidos y África como en Burkina Fasso y Chad, generalmente en estanques bajo cultivo intensivo y niveles de producción que alcanzan hasta 450 toneladas al año. Esta producción se destina básicamente a la elaboración de com- primidos que se venden como suplemento alimenticio para consumo humano y también para forraje (Araujo et al., 2003; Sánchez et al., 2003; Ramírez-Moreno y Olvera-Ramírez, 2006). El potencial del tecuítlatl o espirulina sin embargo es mucho mayor, puede constituirse como una importante fuente de proteínas, vitaminas y minerales de bajo costo y producción relativamente fácil en países del tercer mundo, donde la des- nutrición de la población es un problema grave que no ter- mina de solucionarse. Por su composición química el tecuítlatl o espirulina puede ser de gran importancia en las industrias alimentaria y farmacéutica, como fuente de productos para elaboración de alimentos funcio- nales o nutracéuticos (Alvídrez et al., 2002) y medicamentos para diversas dolencias, sobre todo en países desarrollados donde los malos hábitos alimentarios y el sedentarismo han conducido a nue- vos problemas de salud, que tienen que ver sobre todo con el sis- tema circulatorio, cáncer y enfermedades de origen endócrino. Esta amplia gama de posibilidades de uso convierten a esta cia- nobacteria además en una posible fuente de divisas para países ___ 63 n n en desarrollo, ya que su cultivo y explotación son relativamente sencillos y existen lugares en estos países en donde las condi- ciones óptimas para su cultivo ocurren de manera natural. ___ 64 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Alvídrez Morales, A., B.E. González-Martínez y Z. Jiménez Salas. 2002. Tendencias en la producción de alimentos: alimentos funcionales. Revista Salud Pública y Nutrición 3(3). Website. URL: http://www.respyn.uanl.mx/iii/3/ensayos/alimentos_funciona- les.html [Consultada diciembre 2007]. Anónimo. 1991. Sosa Texcoco, S. A. de C. V. Histórico. Website. URL: http://www.spiralspring.com/h_Textos/Sosa%20Tex%20Histo- rico.pdf. [Consultada diciembre 2007]. Aridjis, P. 1988. Un caracol gigante permanece activo. Información Científica y Tecnológica ICYT 10(136):47-49. Araujo, K. G. de L., A. D. Fracchinetti & C. P. dos Santos. 2003. Influên- cia da ingestão de biomassas de spirulina (Arthrospira sp.) sobre o peso corporal e consumo de ração em ratos. Ciência e Tecno- logia de Alimenos 23 (1):6-9. Website. URL: http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0101- 20612003000100003&lng=&nrm=iso&tlng=Ciência e Tecnologia de Alimentos. [Consultado en línea diciembre 2007]. Bucay, B. 2003. Apuntes de historia de la química industrial en México. Ingenierías VI (18):26-36. Chamorro, G., M. Salazar, L. Fabila y H. Bourges. 1996 Farmacología y toxicología del alga Spirulina. Revista de Investigación Clínica 48:389-399. ___ 65 n n Bibliografía Chamorro, G., M. Salazar, K. Gomes de Lima, C. Pereira y G. Fabila. 2002. Actualización de la farmacología de Spirulina (Arthrospira), un alimento no convencional. Archivos Latinoamericanos de Nu- trición 52: 232-240. Cifuentes Lemus, J., P. Torres García y M. Frías. 2005. Algas. Website. URL: http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/ciencia/volumen2/cien- cia3/087/htm/sec_27.htm. [Consultada diciembre 2007]. Farrar, W. V. 1966. Tecuítlatl: A Glimpse of Aztec Food Technology. Nature 211(5047): 341-342. Godínez, J., M. Ortega, G. Garduño, M. Oliva y G. Vilaclara. 2001. Traditional Knowledge of Mexican Continental Algae. Journal of Ethnobiology 21(1): 57-88. Hernández, F. 1959. Historia natural de Nueva España. Vol. II. Historia de los minerales de Nueva España. Obras completas Tomo III. Universidad Nacional Autónoma de México. México, D. F. Lara, R. de, T. Castro, J. Castro, G. Castro, A. Malpica y V. García. 2005. La importancia de Spirulina en la alimentación acuícola. Contac- tos 57: 13-16. Mondragón, M. A. 1984. Cultivo y uso del alga tecuítlatl (Spirulina maxima). Estudio recapitulativo. Tesis profesional. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Universidad Nacional Autónoma de México. México, D. F. Inédita. ___ 66 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Ortega, M. 1984. Catálogo de algas continentales recientes de México. Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México. Paniagua, J., E. Dujardin y C. Sironval. 1993. El tecuítlatl, concentrado de algas espirulinas fuente de proteinas comestibles del pueblo azteca. Cahiers Agricultures 2:283-287. Pérez, R. 1984. Comercialización de la spirulina. Tesis profesional. Facultad de Contaduría y Administración. Universidad Nacional Autónoma de México. México, D. F. Inédita. Ramírez-Moreno, L. y R. Olvera-Ramírez. 2006. Uso tradicional y actual de Spirulina sp. (Arthrospira sp.). Interciencia 31(9): 657- 663.Raven, P., R. Evert & S. Eichnorn. 1999. Biology of plants. 6th edition. W.H. Freeman and Co. New York. Rippka, R., J. Deruelles, J. B. Waterbury, M. Herdman & R. Y. Stanier. 1979. Generic Assignments, Strain Histories and Properties of Pure Cultures of Cyanobacteria. Journal of General Microbiology 11: 1-61. Rueda, R. 1996. Efecto nutricional de tres microalgas y una cianobac- teria en el cultivo del rotífero Brachionus plicatilis Muller. Cien- cias Marinas 22(3): 313-328. Sahagún, B. de. 1989. Historia general de las cosas de Nueva España. 2 Vol. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Alianza Edito- rial Mexicana. México, D. F. ___ 67 n n Sánchez, M., J. Bernal, C. Rozo & I. Rodríguez. 2003. Spirulina (Arthrospira): An Edible Microorganism. A Review. Website. URL: http://www.javeriana.edu.co/universitas_scientiarum/vol8n1 /J_bernal.htm. [Consultada en enero 2008]. Sasson, A. 1988. Biotechnologies and development. UNESCO-CTA (Technical Centre for Agricultural and Rural Cooperation). pp. 77-120. Shubert, L. 1988. The use of Spirulina (Cyanophyceae) and Chlorella (Chlorophyceae) as food sources for animals and humans. In: F. Round & D. Chapman (eds.). Progress in Phycological Research. Vol 6. Biopress Ltd. Bristol. pp. 237-254. ___ 68 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Capítulo 3 A mis tres hijos Al Dr. Sebastián A. Guarrera A la memoria de Alicia R. Cortella CAPÍTULO 3 ALGAS EMPLEADAS EN LA ELABORACIÓN DE SUPLEMENTOS DIETÉTICOS: ABORDAJE ETNOBOTÁNICO EN ALGUNAS ÁREAS URBANAS DE ARGENTINA Patricia M. Arenas LABORATORIO DE ETNOBOTÁNICA Y BOTÁNICA APLICADA FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES Y MUSEO UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA CALLE 64 Nº 3, 1900 LA PLATA, ARGENTINA parenas@fcnym.unlp.edu.ar Fo to s: DO LO RE S L OS AD A INTRODUCCIÓN El término algas no constituye una categoría ta- xonómica, sin embargo es una denominación comúnmente utilizada para agrupar organismos muy diversos, tanto procariotas como eucario- tas. Según los diferentes sistemas clasificatorios se las denomina Talófitas, Criptógamas o Espo- ríferas y estarían comprendidas en el reino Mo- nera y Protoctista, de acuerdo a Whittaker y Margulis (1978). En consecuencia las algas constituyen un grupo diverso que abarca tanto microalgas como organismos de orga- nización bastante compleja –tales como algunas macro- algas– que se desarrollan en diferentes hábitats: marinos, dulceacuícolas, terrestres y hasta en ambientes con con- diciones extremas como lo son las aguas termales o la nieve. Desde el punto de vista químico, poseen una importante variedad de metabolitos secundarios que les confieren diversas propiedades medicinales, así como una consti- tución nutricional determinada que les otorgan alto valor alimenticio. ___ 73 n n n LAS ALGAS EN LA MEDICINA Las algas han sido utilizadas por el hombre desde tiempos re- motos con fines medicinales y farmacológicos en diferentes par- tes del mundo, particularmente en el continente asiático. Así se refleja en documentos tales como el herbolario chino "Ben Cao" y en antiguas farmacopeas (Xia y Abbott, 1987). Los antiguos griegos y los romanos aplicaban algas marinas para tratar y curar diversas enfermedades como afecciones del hígado, gota, heridas, quemaduras y sarpullidos (Abdussalam, 1990). El uso de Laminaria (Phaeophyta) para dilatar el cuello del útero y facilitar el parto se extiende hasta nuestros días. Aunque no está demasiado difundido, aún se pueden hallar en algunas farmacias los estípites de Laminaria cloustoni Le Jol. y L. digitata (L.) Lamour para uso ginecológico (Rubin, 1977; Blun- den y Gordon, 1986; Font Quer, 1993). También, gracias a esa propiedad de dilatar los conductos, se lo utiliza para facilitar la colocación de los dispositivos intrauterinos (DIU) utilizados para el control de la natalidad (Stein y Borden, 1984). Las Rhodophyta y las Phaeophyta constituyen las fuentes más ricas en metabolitos secundarios (Valls y Piovetti, 1995). Existe abundante bibliografía, incluidas algunas revisiones, acerca de la utilización de las algas en medicina y farmacia. Al- gunos autores describen y analizan los compuestos bioactivos de algas marinas, los aspectos farmacológicos y sus aplicaciones en medicina (vermífugos, bactericidas, antifúngicos, antitumora- les, entre otros) y discuten acerca del potencial futuro de las ___ 75 n n n mismas (Schwimmer y Schwimmer, 1964; Der Marderosian, 1968; Arasaki y Arasaki, 1983; Faulkner, 1984; Blunden y Gor- don, 1986; Der Marderosian y Liberti, 1988; Abdussalam, 1990; Arasaki y Arasaki, 1983; Mayer, 1999; Mayer y Lehmann, 2000). Otros abordan la problemática ocasionada por las algas tóxicas (Carmichael y Falconer, 1993; Carmichael, 1994, Falconer, 1998; Codd et al., 1999; Carmichael et al., 2000). Por su parte, Stein y Borden (1984) presentan una revisión de las algas nocivas y be- neficiosas para el hombre. El estudio de la actividad hipocolesterolémica e hipotensora también ha sido extensamente estudiada. Diferentes sustancias son las responsables de esta acción: ácidos grasos insaturados, los carragenanos, el agar y el ácido algínico presentes en dife- rentes especies, compuestos orgánicos iodados como mono- y diiodotirosinas, el fucosterol obtenido a partir de algas pardas y las betaínas y homobetaínas aisladas de Porphyra tenera Kjellm. (Rhodophyta) y Monostroma nitidumWitt. (Chlorophyta), entre otras. Algunas algas pardas como las de la familia Laminariaceae presentan el compuesto denominado laminine aislado por pri- mera vez de Laminaria angustata Kjellm. et Petersen (Tsuchiya, 1969; Nisizawa, 1978; Girard et al., 1988; Wang y Chiang, 1994). Phaneuf et al., 1999, atribuyen acción hipotensora e hipogluce- miante a las algas por su contenido en “fibras”. En cuanto a organismos propios de aguas continentales, Spiru- lina (Cyanophyta), Chlorella y Scenedesmus (Chlorophyta), tam- bién poseen efecto hipocolesterolémico (Tsuchiya, 1969; Nisizawa, 1978; Arasaki y Arasaki, 1983; Faulkner, 1984; Stein y Borden, 1984; Bezanger-Beauquesne et al., 1990; Kay, 1991; Simpson y Conner-Ogorzaly, 1995; Aaronson, 2000). ___ 76 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Por su parte, la búsqueda de compuestos con actividad antican- cerígena se ha llevado a cabo en diferentes algas marinas así como en especies de agua dulce pertenecientes a Cyanophyta, Chlorophyta, Phaeophyta y Rhodophyta, reportándose sustan- cias tales como fucoidanos, carragenanos, porfiranos, lípidos, fe- noles y ficocianina, los que actúan de distinta manera, inhibiendo el crecimiento de células cancerígenas o bien mejo- rando el sistema inmune. En este último sentido también existen informes de la acción beneficiosa de Aphanizomenon flos-aquae (L.) Ralfs sobre el sistema inmunológico (Mynderse et al., 1977; Nisizawa et al., 1987; Arasaki y Arasaki; 1983; Noda et al., 1990; Simpson y Conner-Ogorzaly, 1995; Nekhoroshev y Voronova, 1996; Aaronson, 2000, Wollschlaeger, 2002). La actividad anticoagulante se ha registrado en Porphyra tenera (Rhodophyta) y en otras especies de Phaeophyta y Chlorophyta (Nisizawa, 1978; Arasaki y Arasaki, 1983; Nisizawa et al., 1987; De- acon-Smith et al., 1985; Abdussalam, 1990; Garg, 1994; Lara Isassi y Alvarez Hernández, 1995; Matsushiro, 1995). Numerosas sustancias tales como ácidos grasos, terpenos, tani- nos y bromofenoles, saponinas, alcaloides básicos y débilmente básicos tienen actividad antibiótica sobre diferentes especies de hongos y bacterias (Nisizawa, 1978; Arasaki y Arasaki, 1983; Simpson y Conner-Ogorzaly, 1995). Los polisacáridos sulfatados "calcium spirulan" (Ca-SP), aislado de Spirulina platensis (Nordst.) Geitler y otro semejante a la heparina obtenidos de algas rojas poseen amplia actividad antiviral y antitumoral (Neushul, 1990; Hayashi et al., 1996; Mayer, 1999). Carragenanos de Gigartina skottsbergii Setch. y Gardner, xilomananos de No- thogenia fastigiata (Bory) Parkinson y fracciones solubles de Callophyllis variegata (Bory) Kütz. poseen marcada actividad ___ 77 n n n antiviral frente a virus como Herpes simplex y el virus de inmu- nodeficiencia humana (VIH) y a los retrovirus en general (Led- nicer y Snader, 1991; Merino et al., 2001). Algunas algas presentan actividad antihelmíntica, tales como las Rhodophyta Digenea simplex (Wulfen) C. Agardh, Chondria armata (Kütz.) Okamura, Alsidium helminthocorton Kütz. y Corallina officinalis L. y determinadas diatomeas, las que, de- bido a la presencia de ácidos kaínico y domoico, resultan efec- tivas particularmente en el tratamiento de oxiuros (Arasaki y Arasaki, 1983; Abdussalam, 1990; Aaronson, 2000). En medicina popular se utiliza Porphyra atropurpurea (Olivi) De Toni (Rhodophyta) conocida como "limu", para combatir helmintos. En el tratamiento de TDAH (trastorno de la deficiencia en la atención acompañado de hiperactividad) se utilizan algas ver- deazules (Anónimo, 2003). También los aspectos negativos o inconvenientes en torno a la salud, en función de ciertos compuestos y iones que concentran en su talo, ha sido considerado en bibliografía especializada (Stein y Borden, 1984; Nisizawa et al., 1987; Carmichael y Fal- coner, 1993; Bisset, 1994; Phaneuf et al., 1999). En Argentina, los primeros trabajos de propiedades medicinales de las algas son los de Accorinti (1962, 1963 a y b, 1981, 1982, 1987). Varias décadas después, Juárez y Accorinti (1995) ensayan la actividad antibacteriana y fungicida de productos extracelu- lares de un alga verde, Chlorella kessleri Fott et Novákóva. Mayer y Panick. (1984), Mayer et al. (1986 y 1987 a y b), Espeche et al. (1984) y Larripa et al., (1987) han publicado diversos tra- bajos acerca de la evaluación de la actividad antitumoral, citotó- ___ 78 Et no fic ol og ía A pl ic ad a xica, inmunológica, antimicrobiana y antiviral en algas marinas de importancia económica de Argentina. LAS ALGAS EN LA ALIMENTACIÓN Macroalgas Los primeros registros arqueológicos del consumo de algas fue- ron hallados en antiguos basurales en diferentes localidades a lo largo de la costa de Perú (Pampa, Playa Hermosa, Concha, Gaviota y Ancon), con una antigüedad aproximada de entre 2500 a 1300 años a.C. Según Aaronson (2000) estos hallazgos eviden- cian que las algas marinas se utilizaban para suplementar la dieta de los habitantes de la región. Numerosos grupos étnicos incluyen algas en su dieta, consu- miéndolas solas o combinadas con otros alimentos tanto de ori- gen vegetal como animal, crudas o sometidas a diversas formas de cocción y preservación (ahumadas, conservadas en ácido acé- tico en forma de encurtidos) en guisos, sopas y salsas, como condimento, fermentadas, tostadas, como postre o como infu- sión (Zaneveld, 1959; Masuda, 1986; Aaronson, 2000). En diferentes lugares del mundo, los habitantes de las zonas cos- teras han utilizado algas marinas para varios fines desde épocas muy tempranas, como lo evidencian los escritos chinos, griegos y romanos. Por cientos de años el ganado se ha alimentado de las algas esparcidas sobre las costas en diferentes partes del ___ 79 n n n mundo, especialmente cuando el alimento escaseaba o las pas- turas resultaban insuficientes. En Japón, China y Malasia existe una larga tradición de consumo de algas, transmitida de generación en generación. En el libro de Sze Ten, escrito en el 600 a.C., las algas se describen como "delicias para el invitado más honorable, aún para el mismo rey". De igual modo, en el “Chinese Book of Poetry” escrito en el 800 a.C., se las menciona también como delicias comestibles (Halperín, 1971). Se reporta que los japoneses son los principa- les consumidores de algas, con un valor promedio de 1,6 kg (peso seco) por año per cápita (Fleurence, 1999). Para China, Xia y Abbott (1987) consignan 74 especies pertenecientes a 36 géneros como fuente de alimento y medicina. Se registran aproximadamente 160 especies de algas usadas di- rectamente en la alimentación. El mayor volumen del comercio mundial proviene de sólo tres géneros: Porphyra, Laminaria y Undaria (Simpson y Conner-Ogorzaly, 1995). Ante el perma- nente incremento demográfico humano mundial y la crisis de disponibilidad alimentaria, las algas constituyen un interesante recurso proteico (Arasaki y Arasaki, 1983). En Sudamérica, a diferencia de lo que ocurre en extensas regio- nes de Oriente, el consumo de algas se registra en muy pocos lugares, tales como el sur de Chile, ciertas regiones de Perú, Ecuador, Bolivia, México, Uruguay y el sur de Argentina. El Padre Mösbach (1992) menciona el aprovechamiento dado antiguamente a las algas por parte de los mapuches, con fines alimenticios, medicinales y utilitarios. ___ 80 Et no fic ol og ía A pl ic ad a En Argentina en la actualidad el consumo de algas marinas está mayormente restringido a algunas localidades de la costa marí- tima patagónica (Fajardo et al., 1994, 1996 y 1998). Entre las investigaciones realizadas en Argentina al respecto se hallan las de Popovici y Angelescu (1954), referida al mar como recurso bio-económico y su relación con la alimentación, así como la revisión de Halperín (1971). Ell uso de algas como fo- rraje se aborda en los trabajos de Rojkind (1977 a-c). Microalgas La incorporación de microalgas en la dieta del hombre se re- monta a mucho tiempo atrás. Existen referencias en las crónicas de la conquista de México, entre los siglos XVI y XVIII, donde se menciona el consumo de Spirulina sp. (Cyanophyta). Allí se describe que los habitantes de los alrededores del lago Texcoco (ver Basurto Peña, cap. 2 en este mismo volumen), en México, ingerían estas algas a lo que denominaban “Tecuítlatl”. Con ellas preparaban un alimento (“chimolli”) combinado con maíz y otros granos nativos. Esta alga fue identificada taxonómicamente como Spirulina maxima (Setch. & Gardner) Geitler. También en el lago Tchad, África Central, los nativos consumían Spirulina, tratándose en este caso de Spirulina platensis (Farrar, 1966; Léonard, 1966; Léonard y Compére, 1967; Sironval, 1993; Arenas y Cortella, 1996 a y b). El alimento que preparaban con esta es- pecie, denominado “dihé”, representa actualmente una impor- tante contribución para la economía del área del lago Tchad (Abdulqader et al., 2000). ___ 81 n n n El uso de especies de Spirulina como suplemento de la alimen- tación animal es más reciente y sus aplicaciones más promisorias son las de mejorar el sistema inmune, así como sus propiedades antivirales y antibacterianas (Belay et al., 1996) En los últimos quince años se han realizado numerosos estudios para evaluar la toxicidad aguda, subcrónica, crónica, teratogé- nesis y mutagénesis con Spirulina maxima usada como suple- mento alimenticio y colorante de alimentos. En ellos se concluye que las algas usadas en estos experimentos no tienen efectos tó- xicos a las concentraciones incorporadas en las dietas de ratones (10, 20 y 30%), donde la cantidad de alimento consumido por los animales a esas concentraciones es sensiblemente mayor al posible consumo humano (Chamorro y Salazar, 1990 y 1996; Chamorro et al, 1987; 1988; 1989; Salazar et al, 1996 y 1998). Otra especie que ha sido un importante elemento en la dieta de Perú es el “cushuro”, constituido por Nostoc commune Vauch., N. pruniforme (L.) C. Agardh ex Bornet & Flahault y N. sphaericum Vaucher, apreciado por su alto contenido proteico (ver Mujica et al., cap 1 en este mismo volumen). El mismo se vende también en los mercados populares de Bolivia con el nombre de “llullu- cha”. Con ella se prepara una sopa que contiene papas, chuño y maíz reventado, denominada “chupe” (Aldave Pajares, 1969 y 1971). Yacovleff y Herrera (1935) hacen referencia a un alga con- sumida por los indígenas y aun por los españoles, Nostoc (“llu- llucha” o “murmunta”), en forma de locro. En China, Nostoc flagelligorme Born et Thur., N. commune y el popularmente co- nocido como Ge-Xian-Mi (N. commune o N. sphaeroides Kütz., según los autores) son especies comestibles, consideradas ver- daderas exquisiteces así como elementos de valor terapéutico en la medicina tradicional de ese país. En años recientes y como___ 82 Et no fic ol og ía A pl ic ad a consecuencia de la sobreexplotación de la que ha sido objeto N. flagelliforme, las investigaciones se han focalizado sobre el cultivo potencial de este recurso (Qiu y Gao, 2002; Qiu et al., 2002). Otros integrantes del fitoplancton de aguas continentales, como especies de los géneros Chlorella, Dunaliella y Scenedesmus, también se han usado en la alimentación. Estas se aprecian por su alto contenido proteico y vitamínico, habiendo sido utilizadas tanto en alimentación animal como humana. Chlorella sp. en polvo puede ser adicionado a diferentes alimentos y con el mismo se obtiene un sustituto de la salsa de soja (Morimura y Tamiya, 1954). Experiencias realizadas con Dunaliella bardawil demostraron que el consumo de esta especie resultaría seguro para la alimen- tación humana (Mokady et al. 1989). En lo que respecta a Scenedesmus, su producción a escala co- mercial es limitada y no hay productos empleados como suple- mentos dietéticos que contengan esta alga. Se ha podido comprobar que no es fácilmente aceptable para ser incorporado en ali- mentos de uso común. El principal in- conveniente para su uso en alimentos es el intenso color verde que le con- fiere a los mismos (Kay, 1991). ___ 83 n n n CONOCIMIENTO TRADICIONAL, CONSUMO DE ALGAS Y SUPLEMENTOS DIETÉTICOS EN ARGENTINA El aspecto etnobotánico relacionado con el uso de algas y el conocimiento popular asociado en el ámbito urbano no ha sido prácticamente abordado, por lo que los antecedentes biblio- gráficos son escasos. Si bien los estudios etnobotánicos gene- ralmente se han centrado en áreas rurales (indígenas o campesinas) donde la relación hombre-planta es más directa y estrecha (Balick y Cox, 1996), en áreas urbanas las plantas re- visten la misma importancia para la vida del Hombre. Ya sea que se trate de alimentos, medicamentos, textiles o diversos productos de aplicación industrial, el reino vegetal es la fuente principal de materias primas y consecuentemente la base del desarrollo de la vida cotidiana de los seres humanos. En razón de ello, se observa la preocupación de la población por infor- marse acerca de los vegetales empleados como terapéuticos. Ese conocimiento que posee la población, no puede definirse como "conocimiento botánico tradicional” (Cotton, 1998) por- que no está basado en la experimentación sobre las plantas sino que, en este caso, está difundido a través de los medios de comunicación masiva. Pese a ello, el mismo resulta igual- mente valioso, ya que alberga la razón por la que se seleccio- nan determinados productos para su consumo en tanto se desestiman otros. En este sentido la Etnobotánica, entendida como el estudio de las interrelaciones entre el Hombre y el mundo vegetal, consti- tuye una disciplina óptima para relevar, analizar y comprender ___ 84 Et no fic ol og ía A pl ic ad a dicho conocimiento, cómo se genera y evoluciona, en el sentido de cómo circula y se retransmite. A diferencia de lo que sucede con las plantas medicinales, los suplementos dietéticos (SD) se distribuyen y consumen fundamentalmente en áreas urbanas. Desde su irrupción en el mercado mundial, hace aproximadamente dos décadas, los SD se han posicionado en un lugar de privilegio entre los llamados “productos naturales”. Originalmente concebidos como complemento de una alimentación insuficiente o de ca- racterísticas particulares como es el caso de los deportistas, su consumo se ha extendido a otros individuos con un perfil diferente al planteado, los que relacionan el concepto “natu- ral” con una mejor calidad de vida, atraídos por las filosofías que implican un “cuidado holístico” (Etkin, 2003). En esto pa- rece ser que se basa el éxito de su consumo, así como en la insatisfacción que el consumidor encuentra en la biomedi- cina y en los medicamentos. En los últimos cinco años, se ha acuñado el término herbalismo “Neo-Occidental “, que abarca los suplementos alimenticios, cono- cidos también como nutracéuticos (Elvin-Lewis, 2001). Pese a que se trata de complementos de la alimentación, la mayoría de ellos se difunden por su actividad terapéutica, infringiendo así las nor- mativas vigentes, como sucede con los utilizados para adelgazar. El tratamiento de la obesidad es en la actualidad una cuestión de trascendencia social en nuestro medio, al menos en el mundo occidental. Con este fin se registran diversas prácticas, tales como planes de alimentación, actividad física y consumo de productos “naturales”, lo que incluye mezclas de herboristería y suplemen- tos dietéticos, en su mayoría de origen vegetal. Los que se con- ___ 85 n n n sumen con el fin de adelgazar contienen mayormente algas en su composición (Arenas y Cortella, 1996; Arenas et al., 1997). En Argentina los SD –que están regulados como alimentos– tienen requisitos menos rigurosos para su aprobación que los medicamen- tos, aún considerando los medicamentos fitoterápicos. Esta situa- ción ha dado lugar a que se produzca la falta de correspondencia entre lo que consigna el rótulo y el contenido real del envase, lo que se ha podido verificar en numerosos productos (Arenas, 2003). Los objetivos de esta investigación son: relevar los suplementos dietéticos utilizados para adelgazar, en especial los que contie- nen algas en su composición, desarrollar una metodología apropiada que permita efectuar la correcta identificación taxo- nómica de las algas y demás elementos vegetales acompañan- tes y evaluar, mediante registro bibliográfico, la actividad terapéutica popularmente atribuida a los elementos vegetales presentes en las muestras y su posible correlación con la in- formación científica especializada. MACROALGAS QUE SE COMERCIALIZAN EN ARGENTINA La variedad de productos que se exhibe en el mercado en Ar- gentina, particularmente en algunos lugares especializados del ámbito urbano, es extensa. El material de algas incluye tanto es- pecies nativas como exóticas, las que se comercializan deshidra- tadas, molidas, fragmentadas o enteras, a granel o envasadas, ya sea como condimento o para preparar diferentes alimentos. ___ 86 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Una de las especies más difundida es Macrocystis pyrifera, es- pecie productora de alginatos, muy abundante en la costa pata- gónica. Se la comercializa molida, sola o combinada con otras algas, formando parte de comprimidos o cápsulas. Actualmente está siendo exportada a USA, en forma de harina (Boraso de Zaixso et al., 1998). Asimismo, se expende envasada en bolsas de red para ser utilizadas con fines estéticos, rotuladas como “algas para baño”, las que se introducen directamente en la ba- ñera, liberando así su mucílago, proporcionando un efecto hu- mectante y emoliente. En el caso de Durvillea antarctica Bory, la misma crece en Tie- rra del Fuego, en zonas de difícil acceso, por lo que su recolec- ción es dificultosa. La planta se expende entera deshidratada, en forma de atados secos, de manera similar a lo que ocurre en los mercados de Chile. Es utilizada para preparar ensaladas, guisos y sopas. Para ello el alga se remoja y posteriormente se la hierve durante aproximadamente 20 minutos. Durante el trabajo de campo, los informantes comunicaron que la misma se prepara para su consumo, “como si fuera alga”, dando a entender que en este caso no se trata de un alga. Boraso de Zaixso (comuni- cación personal) menciona que esta especie posee un sabor agradable. Porphyra se comercializa en forma de pequeñas hojuelas deshi- dratadas, con la que se preparan bocadillos o se espolvorea sobre el arroz a modo de condimento. En otros países se la consume de diversas maneras, en sopas, guisos, en encurtidos y confituras (Masefield et al., 1969) y en forma de nori, láminas de color negro brillante con un tinte verdoso. Con ellas se prepara “sushi”, pe- queños arrollados conteniendo arroz, pescado y diversas verduras. Esta alga representa una buena fuente de calcio, fósforo y hierro. ___ 87 n n n Se recomienda su ingesta para mejorar la arterioesclerosis y re- ducir el colesterol (Xia y Abbott, 1987). Actualmente, y desde hace unos pocos años, se ha popularizado su consumo en Argentina, así como en otros países de Occidente. Porphyra columbina Mont., abundante en la Patagonia, ha sido muy estudiada tanto en sus aspectos taxonómicos y ecológicos por Piriz (1981, 1989), Boraso de Zaixso (1998) y Boraso de Zaixso y Zaixso (1998). Undaria pinnatifida Sur (“wakame”) es consumida en sopas y en- saladas. Se la expende deshidratada y fragmentada. El wakame cor- tado se usa en la elaboración de alimentos instantáneos (Lobban y Harrison, 1994). Su consumo diario disminuye el riesgo de de- rrame cerebral y contribuiría a la longevidad. En medicina po- pular se la usa para “limpiar la sangre” después del parto, para la leucorrea en las mujeres y la polución nocturna en los hom- bres (Arasaki y Arasaki, 1983; Tseng y Chang, 1984). Esta especie, originaria de regiones templadas de Japón, China y Corea, ha sido recientemente introducida en forma accidental en Golfo Nuevo, provincia de Chubut y está siendo estudiada la posibili- dad de utilizarla como recurso económico (Piriz y Casas, 1994). Hizikia fisiformis (Harv.) Okamura, conocida como “hijiki”, es una especie originaria de regiones templadas de Japón y costa sudoccidental de Corea. Tras su recolección se la deja secar a la intemperie y luego se hierve para eliminar sustancias astringen- tes semejantes a taninos (Arasaki. y Arasaki, 1983). Trozada y seca se la conoce como “hoshi-hiziki” (Boraso de Zaixso, 1996). Con ella se elaboran sopas, previa hidratación, ya que se la co- mercializa deshidratada. Especies tales como Laminaria japonica y L. angustata se ofre- cen en el mercado bajo diferentes aspectos: sus filoides enteros ___ 88 Et no fic ol og ía A pl ic ad a y deshidratados, conocidos como “kombu”, se consumen hervi- dos; los filoides finamente cortados como tallarines o en peque- ños trozos de aproximadamente un centímetro, también deshi- dratados, se utilizan para preparar sopa. Su particular sabor se debe fundamentalmente al ácido glutámico (Arasaki y Arasaki, 1983). Otro producto que se elabora en base a Laminaria spp., y que se comercializa en nuestro medio, conocido como “tororo- kombu”, se presenta deshidratado y con una apariencia fibrosa. Se lo consume en forma de infusión o sopa instantánea (Boraso de Zaixso, 1996). De acuerdo a la información suministrada por consumidores habituales, el “kombu” favorece la digestibilidad de otros alimentos (legumbres). También refieren que activa la circulación periférica, evitando problemas de celulitis. En medi- cina tradicional se la utiliza para dolores de estómago, hemo- rroides y fístulas anales (Tseng y Chang, 1984). En relación con las Ulvales (Chlorophyta), aunque el consumo de las mismas en la alimentación humana no es muy alto, la ex- periencia demuestra que han sido bien aceptadas en lugares que carecen de tradición al respecto, como es el caso de Uruguay (Boraso de Zaixso, 1996). La autora señala también que se han realizado algunas pruebas incorporando Enteromorpha y Ulva a las comidas, obteniéndose buenos resultados. En cuanto a Mo- nostroma, la única especie registrada en el litoral patagónico hasta el momento es M. undulatum (Boraso, 1977; Risso et al., 2001). Presenta un sabor y aroma agradables cuando se halla fresca, pero resulta difícil de secar, por lo que se la prepara en con- serva. Dentro del Orden Siphonales Codium fragile (Suringar) Hariot es una especie comestible, aunque se la emplea como aditivo en medicamentos veterinarios. ___ 89 n n n SUPLEMENTOS DIETÉTICOS: DEFINICIÓN Y ANTECEDENTES Los suplementos dietéticos se definen como "productos desti- nados a incrementar la ingesta diaria habitual, suplementando la incorporación de nutrientes en la dieta de las personas sanas que, no encontrándose en condiciones patológicas, presenten ne- cesidades básicas dietarias no satisfechas o mayores a las habi- tuales. Siendo su administración por vía oral deben presentarse en formas sólidas (comprimidos, cápsulas, granulado, polvos u otras) o líquidas (gotas, solución u otras), u otras formas para absorción gastrointestinal, contenidas en envases que garanti- cen la calidad y estabilidad de los productos" (Boletín Oficial de la República Argentina,1998). El término fue formalmente definido en 1994 por el Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica, en la ley conocida como Dietary Supplement Health and Education Act, DSHEA (Ley de Suplementos Dietéticos, Salud y Educación) y se los considera alimentos, no drogas ni aditivos alimentarios. Aspectos Internacionales Acerca de su Legislación. En Estados Unidos los productos herbarios están regulados como suplementos dietéticos. Conforme a lo establecido por la DSHEA, dichos productos no se pueden destinar a diagnosticar, prevenir, mitigar, tratar o curar una enfermedad específica pero ___ 90 Et no fic ol og ía A pl ic ad a Hierba medicinal Droga La FDA no requiere la aprobación de cada uno de los constituyentes activos que forman parte de una mezcla. Su aprobación depende de la estricta caracte- rización de sus principios activos. Su eficacia está basada principalmente en la in- formación aportada por el conocimiento tradi- cional y popular Su eficacia debe estar avalada por los corres- pondientes estudios clínicos y farmacológicos así como por pruebas de seguridad y eficacia. Se dosifica preferentemente en forma oral Se dosifica en todas las formas farmacéuticas No tiene exigencias con relación a las condicio- nes de manufactura Debe cumplir con las denominadas Buenas Prácticas de Manufactura Los factores ambientales que inciden sobre el desarrollo del vegetal condicionan la concentra- ción de los principios activos La obtención de los principios activos se realiza mediante síntesis química (Adaptado de Chang, 2000) sí pueden ser recomendados para brindar el "apoyo nutricional" o proporcionar "estructura y función" contribuyendo al bienestar general. Estas alegaciones o afirmaciones ("claims") de estruc- tura y función describen de qué manera un nutriente o un in- grediente alimentario afectan a una estructura o una función determinada del organismo. Así, un producto de esta naturaleza no puede llevar una expresión tal como "cura el cáncer" o "cura la artritis"; en cambio, sí puede in- cluir expresiones tales como "el calcio puede reducir el riesgo de osteoporosis” o "el calcio produce huesos fuertes" (Grimes y Reese, 1998; Dixon et al. 1999; U.S. Food and Drug Administration, 2000). Además de los mencionados, existen los denominados "claims" o alegaciones de salud. Estos describen la relación entre un nu- triente y una enfermedad. Pueden figurar en el rótulo siempre y cuando respondan a los requerimientos de la FDA y estén apro- bados por este organismo. ___ 91 n n n De acuerdo a la reglamentación vigente en los Estados Unidos, hasta el año 1990 se reconocían como tales a aquellos que estu- vieran basados en la revisión de bibliografía científica; en el pe- ríodo comprendido entre 1990 y 1997, a los evaluados por un organismo científico de los Estados Unidos o por la Academia Nacional de Ciencias y desde 1999 en adelante, sólo a aquellos basados en la evidencia científica. Por último, se mencionan los "claims" de contenido de nutrientes, los que describen el nivel de un nutriente o sustancia dietaria en un producto usando términos como "buena fuente", "alto conte- nido", "libre de". Salvo pocas excepciones, estas alegaciones pue- den ser hechas sólo para nutrientes o sustancias que tienen un valor dietario establecido, tales como vitaminas y minerales. De todas maneras, estos "claims" inespecíficos deben llevar una con- traparte ("disclaimer") mediante una leyenda presente en el ró- tulo que exprese que estas afirmaciones no han sido evaluadas por la Food and Drug Aministration (FDA) (Bouldin et al., 2000). En Estados Unidos, los suplementos dietéticos generalmente en- tran al circuito comercial sin sufrir una revisión de seguridad por el organismo de contralor correspondiente, la Food and Drug Administration (FDA). A diferencia de lo que sucede con la legislación para las drogas, en el caso de las hierbas medici- nales la misma es mucho más laxa, como se puede observar en la Tabla que se presenta a continuación. El responsable de la composición y proporción de los ingredien- tes que forman parte de los suplementos dietéticos es el fabri- cante. La FDA sólo exige que la etiqueta exprese el porcentaje de “requerimiento diario mínimo” (RDM) de cada componente del producto. En el caso de aquellos nutrientes que carecen de ___ 92 Et no fic ol og ía A pl ic ad a RDM, en el rótulo debe constar que la necesidad de ese nu- triente no ha sido establecida (The dietary supplement, 2000). En cuanto a la difusión, la misma está regulada por la Federal Trade Comissión (FTC) de los Estados Unidos, una agencia gu- bernamental, cuya principal función es la de proteger a los con- sumidores frente a la publicidad injusta o engañosa. La FDA ha relevado numerosos casos de trastornos ocasionados por efectos colaterales y muertes asociadas con el consumo de estos productos (CNN Health, 2000), algunos de los cuales conte- nían sustancias semejantes a la efedrina. (U. S. Food and Drug Administration, 2000; Anónimo, 2002 a). Asimismo, el mencionado organismo ha elaborado una lista que contiene 16 suplementos die- téticos considerados de riesgo para la salud, dado que contienen hierbas que no responden a las normas de seguridad requeridas. Entre ellos, se encuentra el "comfrey", "sínfito" o "consuelda" (Symphytum officinale L.), el que, debido a su contenido en alca- loides pirrolizidínicos hepatotóxicos y carcinogénicos, reciente- mente ha sido retirado de la venta (Dietary Supplement, 2001). En otros países, como en Alemania, los productos herbarios po- seen una categoría diferente, ya que se los considera como droga medicinal. En muchos países asiáticos la regula- ción de los productos herbarios se rige por el uso tradicional asignado a las hierbas, a lo que se añaden estudios de control de calidad, pero no son nece- sarias las pruebas de seguridad y efi- cacia para cada caso (Gruenwald, 2001). ___ 93 n n n Foto: DOLORES LOSADA Brasil, desde principios de 2001, clasifica los fitomedicamentos en nuevos y tradicionales. Los primeros están sujetos a estrictos controles de calidad, seguridad y eficacia, en tanto que los otros sólo tienen exigencias en cuanto a la calidad de la materia prima (Gruenwald, 2001). Legislación en Argentina En Argentina el organismo que se encarga de regular los medi- camentos, especialidades medicinales y medicamentos fitoterá- picos es el Instituto Nacional del Medicamento (INAME), en tanto que de los alimentos y suplementos dietéticos se ocupa el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), ambas direcciones per- tenecientes a la Administración Nacional de Medicamentos, Ali- mentos y Tecnología Médica (ANMAT), organismo equivalente a la FDA de los Estados Unidos de Norteamérica. A partir del año 1998, ANMAT pone en vigencia una serie de dis- posiciones y resoluciones sobre los medicamentos fitoterápicos. Las mismas se refieren a la importación, elaboración, fracciona- miento, depósito, comercialización, publicidad, habilitación, prác- ticas de manufactura y normas de registro de los mismos. Asimismo, se elaboró un listado de las plantas que no deben estar presentes en los medicamentos fitoterápicos ni en los suplemen- tos dietéticos, por poseer efectos tóxicos sobre el hombre. Con relación a los suplementos, se emitieron normas y se establecieron los requisitos para la inscripción de los mismos, así como de los productos alimenticios. En los casos de los suplementos dietéticos inscriptos con anterioridad a la vigencia de estas normas, si no___ 94 Et no fic ol og ía A pl ic ad a obedecen a los requerimientos establecidos para permanecer en esta categoría (la de suplemento dietético), podrán reinscribirse con la condición de que cumplan con la definición de medica- mento fitoterápico. Asimismo, se aprobó la lista de plantas que pueden estar presentes en los suplementos dietéticos y se dispuso que sólo serán aceptados aquellos que contengan hierbas con- templadas en el Código Alimentario Argentino. MATERIALES Y MÉTODOS Material Analizado El material estudiado con- sistió en suplementos dietéticos de circulación comercial en Ar gen tina, si bien se registra procedencia diversa. Se analizó un total de 41 productos presentados bajo las formas farmacéuticas de cápsulas y com- primidos de los cuales 6 se adquirieron en Brasil y Chile (no se co- mercializan en Argentina) en tanto que otros 4 (procedentes de México y de Taiwán) se presentan en forma de polvo (destinado a la elaboración de suplementos dietéticos). Las muestras analizadas fueron catalogadas e incorporadas a la Colección de Plantas Útiles del Laboratorio de Etnobotánica y Botánica Aplicada, Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Uni- versidad Nacional de La Plata. ___ 95 n n n Foto: DOLORES LOSADA Suplementos dietéticos elaborados con algas marinas • Muestra SD1, Procedencia: Argentina, Forma farmacéu- tica: cápsulas, Etiquetado como:¹ Complemento alimenta- rio. Algas variedad Macrocystis, Contenido declarado: Macrocystis 100 %, Lote: no consigna • Muestra SD2, Procedencia: Argentina, Forma farmacéutica: comprimidos (tabletas), Etiquetado como: Fuxs-line, Conte- nido declarado: Fucus, Macrocystis, Porphyra, excipientes. Lote: no consigna • Muestra SD3, Procedencia: Chile, Forma farmacéutica: cápsulas, Etiquetado como: Green Diet, Contenido decla- rado: glucomannan, endospermo de Cyamopsis tetragono- lobus, algas marinas pardas (feoficeas) y derivados celulósicos, Serie: 653095 • Muestra SD4, Procedencia: Argentina, Forma farmacéu- tica: comprimido, Etiquetado como: Fucus, Contenido de- clarado: algas marinas (fucus), lactosa y G. arabiga, Lote: no consigna • Muestra SD5, Procedencia: Argentina, Forma farmacéu- tica: comprimidos, Etiquetado como: Desgras, Contenido: Fibra Guar, Fucus, L-Fenilalanina, Piridoxina, Ac. Ascórbico y excipientes, Lote: no consigna • Muestra SD6, Procedencia: Argentina, Forma farmacéu- tica: cápsulas, Etiquetado como: Fucus, Contenido: fibras naturales, extracto de Fucus, glucomanan, Lote: no consigna ___ 96 Et no fic ol og ía A pl ic ad a 1 - En todos los casos se respetó la forma en que estaban escritos en los rótulos los nombres de los géneros y de las especies, aunque fueran erróneos o no estuvieran en itálica. • Muestra SD7, Procedencia: Argentina, Forma farmacéutica: comprimidos, Etiquetado como: Reduc diet Fucus, Conte- nido: Fucus vesiculosis (algas marinas), lactosa, carbonato de calcio, estearato de magnesio, gelatina, Lote: no consigna • Muestra SD8, Procedencia: Argentina, Forma farmacéu- tica: comprimidos, Etiquetado como: Fucus, Contenido de- clarado: Fucus vesiculosus, Adonis vernalis, Alchemilla vulg., Antimonium crudum, Calcium aceticum, Colesterol, Phytolaca decandra, tiroides desecada, lactosa, Lote: 024 • Muestra SD16, Procedencia: Francia, Forma farmacéu- tica: cápsulas, Etiquetado como: Algas pardas (Fucus vesi- culosus L.), Contenido declarado: 100 mg de polvo de talo de algas pardas y 200 mg de ácido algínico. Valoración de principio activo 0,03 a 0,15 % de yodo total, Lote: E25335 • Muestra SD17, Procedencia: Argentina, Forma farmacéu- tica: comprimidos, Etiquetado como: Fucus Algas marinas, Contenido declarado: 30 mcg de yodo; 2 comprimidos con- tienen Fucus vesiculosus 400 mg, excipiente: lactosa, pvp, lubricante permitido, Lote: no consigna • Muestra SD21, Procedencia: Argentina, Forma farmacéu- tica: cápsulas, Etiquetado como: Fucus V, Contenido de- clarado: Fucus vesiculos, Lote: 0003 • Muestra SD22, Forma farmaéutica: cápsulas, Etiquetado como: 60/90 diet, Contenido declarado: algas marinas, Goma Guar y carboximetilcelulosa, Lote: no consigna • Muestra SD23, Procedencia: Chile, Forma farmacéutica: comprimidos, Etiquetado como: Durvillea, Contenido de- clarado: Durvillea utilis, Lote: 23 ___ 97 n n n •Muestra SD24, Laboratorio: X Polanco (Natursel C), Pro- cedencia: Chile, Forma farmacéutica: cápsulas, Etiquetado como: Natursel-C, producto natural., Contenido declarado: Mosqueta extracto seco, zanahoria extracto seco, plancton marino, vitamina E, selenium., Lote: no consigna • Muestra SD25, Procedencia: España, Forma farmaéutica: cápsulas, Etiquetado como: Algasvelt, Contenido: extractos totales de algas marinas, laminaria, digitata, Lote: no consigna • Muestra SD26, Procedencia: Argentina, Forma farmaéutica: cápsulas, Etiquetado como: Algas marinas con Fucus, Conte- nido declarado: Macrocystis, Porphira, Fucus, Lote: 24902 • Muestra SD27, Laboratorio: Knop, Procedencia: Santiago, Chile, Forma farmaéutica: cápsulas, Etiquetado como: Delga-Algas, Contenido declarado: algas marinas, ajo, alóe, perejil, cáscara sagrada, Lote: 990927 • Muestra SD28, Procedencia: Argentina, Forma farmacéu- tica: comprimidos, Etiquetado como: Fibralgas, Contenido declarado: polidextrosa, lactosa, Fucus, aglutinante y lubri- cante permitido, Lote: no consigna • Muestra SD29, Procedencia: USA, Forma farmacéutica: comprimidos, Etiquetado como: Grapefruit glucomannan, Contenido declarado: grapefruit extract, glucomannan, vita- min B-6, lecithin, kelp, cider vinegar, Uva ursi, L-Phenylala- nine., Lote: 3970 • Muestra SD30, Procedencia: Argentina, Forma farmacéutica: comprimidos, Etiquetado como: Fucus algas marinas, Conte- nido declarado: extracto seco de Fucus y excipientes, Lote: no consigna___ 98 Et no fic ol og ía A pl ic ad a •